Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Tus palabras que llenaron mis silencios
y tus manos que llenaron mi universo.
Tus caricias socavaron hoy mi tiempo
consistente entre rejas del olvido.
Tus caderas cual reflejo de la luna
cuando brilla allá en lo alto tan redonda.
Tus instintos que amartillan los abismos
convirtiéndolos en momentos de alegría.
Tus instantes se reducen a tenerme
tú, constante aferrándote a mi olvido.
y tus manos que llenaron mi universo.
Tus caricias socavaron hoy mi tiempo
consistente entre rejas del olvido.
Tus caderas cual reflejo de la luna
cuando brilla allá en lo alto tan redonda.
Tus instintos que amartillan los abismos
convirtiéndolos en momentos de alegría.
Tus instantes se reducen a tenerme
tú, constante aferrándote a mi olvido.