nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te conocí un día en la playa,
en la orilla del mar sentado estabas,
tú eras un hombre con valentía
pero yo…, un secreto guardabas.
Desde mar adentro
cada día paseando te veía,
me acerque a saludarte y…
Llorabas solitario en tu orilla.
Nuestras miradas se fundieron
y el amor nació entre los dos
pero, una fuerza me decía
que tu Dios no era mi Dios.
Nos amamos con lujuria
con amor muy apasionado,
sin pensar en nada más lejos
surgió el fruto de dos enamorados.
Tuve que romper mi amor,
aunque no tenía fuerzas para confesar,
un día me armé de valentía
y lo tuve que explicar.
Metí mi cuerpo en el mar
y una metamorfosis sufrí,
allí quedó mi amor para siempre
y nunca más supo de mí.
Última edición: