Silencio Nocturno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasión Mediterránea
Noche tranquila la que tus ojos iluminan,
lucero de mi alma que en la penumbra me llama
encendiendo el cielo del rojo pasión de tu querer.
Viste mi piel con tus besos, cerca de la orilla.
Quiebra la garganta en el susurro de un te quiero
y contra el mar de mi cuerpo impregna tu deseo.
Deja huella, que yo te siga.
Tiemblan mis labios pronunciando tu nombre.
Vuelan mis manos libres a tu cuerpo moreno
buscando mis labios el sabor de los tuyos.
Cautiva mis sentidos rozando mis caderas
cierra los ojos, que sonría la luna.
Atraviesa con puñal de plata mi alma.
Escondida se queda en un cruce de miradas
la pasión mediterránea de mi corazón.
Manos de terciopelo negro acarician una guitarra,
acordes que suenan,
llanto de tu cuerpo y el mío,
se aman.