David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
Sus sollozos eran su ultimo estratagema que calaban en su armadura de marfil...armadura que nunca tuvo.Le gritaba desde aquella esquina oscura ¡no te vayas,no te vayas,te lo pido por favor¡ con sus brazos entre cruzados en el pecho como una función de opera barata le suplicaba y le suplicaba.
Sus lágrimas como chocolate derretida hacen que me derrita yo con ella, al compás de una misma pasión
Sus lágrimas como chocolate derretida hacen que me derrita yo con ella, al compás de una misma pasión