Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Olor a Mar Caribe sobre playas Carupaneras
a nieve derretida en lo alto de la sierra nevada
al canto del llano en arpa con estrofas copleras
a espuma del Orinoco, o lluvia en laguna tapada.
Verde llanura, montañas, desiertos y cordilleras
perfume del desayuno, al budare una arepa tostada
al galope sobre un caballo de bravías llaneras
al vaivén de una morena, con su piel bien bronceada
Aroma de café recién colao, serenata mañanera
la Chinita Maracucha al calor de tierra zuliana
la Virgen del Valle en isla margariteña,
cuanta añoranza por mi tierra, mi gente.., mi patria amada
Al pacheco decembrino en son de rumba gaitera
a los medanos de Coro, hermosa arena dorada
al quiebre de las olas sobre altas palmeras
a las selvas vírgenes.., Amazonas tierra soñada.
Sabor a guarapo de caña después de borrachera
una divina empanada de cazón o de reina pepiada
noche de estrellas fugaces en montañas merideñas
atardeceres de venado en campos, colinas y llanadas.
El abrazo de un buen amigo, ahora quién pudiera
cuando el camino nos ha llevado a tierras lejanas
dejando atrás la familia y cuánto uno quisiera
doloroso el recordar que no volveremos mañana.
Nostalgia a flor de piel por los vientos en sus praderas
por una fría polar en Valencia y sus tardes acaloradas
por un baile de alpargata en espera al asado de una ternera
Venezuela patria mía, se te extraña.., ¡patria amada!