Patria

Pessoa

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PATRIA



Remendando retazos de las viejas banderas rotas

voy desbrozando el camino hacia mi nueva patria.

Las sombras de los árboles añosos de mi infancia

desgarran en jirones monocromos

las antiguas enseñas derrotadas.

Callan los jilgueros ateridos,

el sol destiñe la sangre de la victoria amarga.

Allí, en mi nueva patria, me esperan los triunfos

que en la antigua me negaran.



Manarán aguas alegres de las cuencas vacías

de las osamentas, flores secas de ribazos,

de los óculos en éxtasis, réplicas del sol en los domos dorados.

Rebrotarán mis latidos como toques agudos de clarín,

y se prolongarán los perfumes de los amaneceres

enredándose en las rubias guedejas de las ninfas,

ante las que se humillan las flores y los húmedos arcoriris.

La patria nueva. Cubierto con gallardetes sangrantes

recorro sus avenidas dedicadas a los héroes.

La trampa de los espejos deshace los rayos del sol oblicuo

que dibujan claroscuros entre los cipreses resecos.



Cómo me recuerda todo a mi patria muerta,

a sus casas reventadas, a los cadáveres sonrientes

que esperan entre las zarzas las tibias querencias de sus fosas.

Las madres, amamantando con sus leches sanguinolentas

a los bastardos productos de las lujurias del vencedor

se alinean con gesto hierático y uniforme

frente a los trenes que nunca han de partir,

metálicas esperanzas en la búsqueda de otras patrias.

Nuevas patrias, amargas tierras de promisión para raíces estériles,

imágenes redundantes del fracaso de las primaveras.



En qué humos de qué hogares podremos escribir

los alegres versos del reencuentro.

Sobre qué paredes quebradas encontraremos

los retratos de nuestros familiares muertos.

No eran efímeras las amapolas de sangre,

renacidas en verano entre las avenas locas,

se hacen heráldicas noticias de la infamia que no cesa.

Desgranadas como lluvia quedarán, rojos escarnios,

cubriendo el roto campanario de piedra,

ocultando los silencios de las campanas ausentes.

Patria nueva, pronto serás patria muerta.



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Ilust.: “Memento mori”.Boris Keller

de enkil blog
 
Última edición:
Muy complicado, este discurso.
Tenebroso, y a veces, feliz.
Como quien siente Dolor y placer, a un tiempo.
Por ejemplo: " Me duelen las muelas, pero qué rica está la cerveza que me estoy bebiendo. "


No lo sé, amigo. Vaya a un buen médico-dentista.
O acuda a un psicólogo.
O haga algo, para calmar ese Dolor.


No obstante, el Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje.
 
PATRIA



Remendando retazos de las viejas banderas rotas

voy desbrozando el camino hacia mi nueva patria.

Las sombras de los árboles añosos de mi infancia

desgarran en jirones monocromos

las antiguas enseñas derrotadas.

Callan los jilgueros ateridos,

el sol destiñe la sangre de la victoria amarga.

Allí, en mi nueva patria, me esperan los triunfos

que en la antigua me negaran.



Manarán aguas alegres de las cuencas vacías

de las osamentas, flores secas de ribazos,

de los óculos en éxtasis, réplicas del sol en los domos dorados.

Rebrotarán mis latidos como toques agudos de clarín,

y se prolongarán los perfumes de los amaneceres

enredándose en las rubias guedejas de las ninfas,

ante las que se humillan las flores y los húmedos arcoriris.

La patria nueva. Cubierto con gallardetes sangrantes

recorro sus avenidas dedicadas a los héroes.

La trampa de los espejos deshace los rayos del sol oblicuo

que dibujan claroscuros entre los cipreses resecos.



Cómo me recuerda todo a mi patria muerta,

a sus casas reventadas, a los cadáveres sonrientes

que esperan entre las zarzas las tibias querencias de sus fosas.

Las madres, amamantando con sus leches sanguinolentas

a los bastardos productos de las lujurias del vencedor

se alinean con gesto hierático y uniforme

frente a los trenes que nunca han de partir,

metálicas esperanzas en la búsqueda de otras patrias.

Nuevas patrias, amargas tierras de promisión para raíces estériles,

imágenes redundantes del fracaso de las primaveras.



En qué humos de qué hogares podremos escribir

los alegres versos del reencuentro.

Sobre qué paredes quebradas encontraremos

los retratos de nuestros familiares muertos.

No eran efímeras las amapolas de sangre,

renacidas en verano entre las avenas locas,

se hacen heráldicas noticias de la infamia que no cesa.

Desgranadas como lluvia quedarán, rojos escarnios,

cubriendo el roto campanario de piedra,

ocultando los silencios de las campanas ausentes.

Patria nueva, pronto serás patria muerta.



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Ilust.: “Memento mori”.Boris Keller

de enkil blog
Con un lenguaje exquisito se va conformando este poema cargado de simbolismo. El recorrido por todas las magníficas imágenes hace que del lector se adueñe ese anhelo por esa nueva patria y la ansiedad por la perdida pero caminando sobre la suavidad del verso bien construido y armónico. Un trabajo, querido Pessoa, refinado, muy en tu delicado estilo.
Con todos los afectos un fuerte abrazo.
Salvador.
 
PATRIA



Remendando retazos de las viejas banderas rotas

voy desbrozando el camino hacia mi nueva patria.

Las sombras de los árboles añosos de mi infancia

desgarran en jirones monocromos

las antiguas enseñas derrotadas.

Callan los jilgueros ateridos,

el sol destiñe la sangre de la victoria amarga.

Allí, en mi nueva patria, me esperan los triunfos

que en la antigua me negaran.



Manarán aguas alegres de las cuencas vacías

de las osamentas, flores secas de ribazos,

de los óculos en éxtasis, réplicas del sol en los domos dorados.

Rebrotarán mis latidos como toques agudos de clarín,

y se prolongarán los perfumes de los amaneceres

enredándose en las rubias guedejas de las ninfas,

ante las que se humillan las flores y los húmedos arcoriris.

La patria nueva. Cubierto con gallardetes sangrantes

recorro sus avenidas dedicadas a los héroes.

La trampa de los espejos deshace los rayos del sol oblicuo

que dibujan claroscuros entre los cipreses resecos.



Cómo me recuerda todo a mi patria muerta,

a sus casas reventadas, a los cadáveres sonrientes

que esperan entre las zarzas las tibias querencias de sus fosas.

Las madres, amamantando con sus leches sanguinolentas

a los bastardos productos de las lujurias del vencedor

se alinean con gesto hierático y uniforme

frente a los trenes que nunca han de partir,

metálicas esperanzas en la búsqueda de otras patrias.

Nuevas patrias, amargas tierras de promisión para raíces estériles,

imágenes redundantes del fracaso de las primaveras.



En qué humos de qué hogares podremos escribir

los alegres versos del reencuentro.

Sobre qué paredes quebradas encontraremos

los retratos de nuestros familiares muertos.

No eran efímeras las amapolas de sangre,

renacidas en verano entre las avenas locas,

se hacen heráldicas noticias de la infamia que no cesa.

Desgranadas como lluvia quedarán, rojos escarnios,

cubriendo el roto campanario de piedra,

ocultando los silencios de las campanas ausentes.

Patria nueva, pronto serás patria muerta.



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Ilust.: “Memento mori”.Boris Keller

de enkil blog

Es un poema muy desgarrado que produce impacto, con un elegante estilo. Saludos amigo Pessoa, que vaya todo muy bien.
 
Hey, Nommo, compañero. Me ha gustado mucho tu comentario. No creo que la posible complejidad de mis versos sea objeto de psicólogo. El dolor que encuentras en él es un dolor universal, inherente a la genérica condición humana. Duele, tiene que doler, que las irracionales estructuras que nos son impuestas arranquen a los hombres de sus querencias, que nos sea imposible anidar en otras patrias. Ya se que hay muchos que lo hacen; no es mi caso. Puede que las próximas generaciones de hombres-robots ya no padezcan ese exceso de sensibilidad. A ver si hay suerte. Un cordial saludo y muy agradecido por tus palabras.
miguel
 
Muy agradecido, Salvador, por tus elogiosas palabras. Encontrar compañeros como tú en estos foros es una verdadera fortuna. Has captado en su verdadera esencia la de estos versos. La progresiva deshumanización del ser humano, desprovisto cada vez con más brutalidad de todo lo que supone su condición de hombre, tiene como trágica e inevitable consecuencia esa imposibilidad de encontrar una patria, un elemento de conexión con la tierra y con sus congéneres. Como le decía al compañero Nommo, esperemos que la incorporación de los robots traiga un nuevo equilibrio. Un abrazo, amigo mío.
miguel
 
PATRIA



Remendando retazos de las viejas banderas rotas

voy desbrozando el camino hacia mi nueva patria.

Las sombras de los árboles añosos de mi infancia

desgarran en jirones monocromos

las antiguas enseñas derrotadas.

Callan los jilgueros ateridos,

el sol destiñe la sangre de la victoria amarga.

Allí, en mi nueva patria, me esperan los triunfos

que en la antigua me negaran.



Manarán aguas alegres de las cuencas vacías

de las osamentas, flores secas de ribazos,

de los óculos en éxtasis, réplicas del sol en los domos dorados.

Rebrotarán mis latidos como toques agudos de clarín,

y se prolongarán los perfumes de los amaneceres

enredándose en las rubias guedejas de las ninfas,

ante las que se humillan las flores y los húmedos arcoriris.

La patria nueva. Cubierto con gallardetes sangrantes

recorro sus avenidas dedicadas a los héroes.

La trampa de los espejos deshace los rayos del sol oblicuo

que dibujan claroscuros entre los cipreses resecos.



Cómo me recuerda todo a mi patria muerta,

a sus casas reventadas, a los cadáveres sonrientes

que esperan entre las zarzas las tibias querencias de sus fosas.

Las madres, amamantando con sus leches sanguinolentas

a los bastardos productos de las lujurias del vencedor

se alinean con gesto hierático y uniforme

frente a los trenes que nunca han de partir,

metálicas esperanzas en la búsqueda de otras patrias.

Nuevas patrias, amargas tierras de promisión para raíces estériles,

imágenes redundantes del fracaso de las primaveras.



En qué humos de qué hogares podremos escribir

los alegres versos del reencuentro.

Sobre qué paredes quebradas encontraremos

los retratos de nuestros familiares muertos.

No eran efímeras las amapolas de sangre,

renacidas en verano entre las avenas locas,

se hacen heráldicas noticias de la infamia que no cesa.

Desgranadas como lluvia quedarán, rojos escarnios,

cubriendo el roto campanario de piedra,

ocultando los silencios de las campanas ausentes.

Patria nueva, pronto serás patria muerta.



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Ilust.: “c”.Boris Keller

de enkil blog


Siempre tan sutil querido amigo. Al comienzo de la lectura y hasta bastante avanzado diría yo, imaginaba más una descripción del círculo de la vida y la muerte en el plano terrenal que la que refieres en el comentario posterior, y también a pesar del título y a las referencias a la patria tan claras que haces.
Puede ser el subconsciente lo que me lleva a imaginar o el hecho de que una misma descripción sirva para un amplio abanico de posibilidades interpretativas. Tras una segunda lectura, visualizo seres atormentados que huyen del lugar donde el terror los asola. El camino, al inicio, los esperanza porque nada puede ser peor que lo que hasta ahora era su hogar pero, y he ahí ese "memento mori" que todo lo cierra....
Felicidades por la riqueza de tu sensibilidad.

Un abrazo

Palmira
 

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