Poco a poco en la bruma va surgiendo
la sombra de Janitzio en la laguna,
donde el mito y leyenda tienen cuna
y que hoy de la penumbra van saliendo.
Con sus tibios quejidos nos remontan
a un antaño glorioso de aventura,
donde toman los héroes la altura
de dioses que entre mitos se confrontan.
Y surge la leyenda del pasado,
de etnias que peleaban las riberas,
buscaban el forraje y las maderas,
las aguas, con las islas y el pescado.
Llamaban a sus dioses con premura..,
ofrendas elevaron cual regalo
querían expulsar al afín malo
que adoraba de barro otra figura.
Chichimecas ganaron de los dioses
sus favores en fuerza y valentía
además de que fueran mayoría
con la fama de ser los más feroces.
Ticateme su líder, regó el lago
con sangre por doquier en vil masacre,
las aguas presentaban color lacre
en verdad fue infeliz el hecho aciago.
Los guardianes divinos conmovidos,
miraron desde Patzcuaro el percance
salieron a la tierra con su alcance
y deciden mirar por los caídos.
Recogieron los muertos muy piadosos
llevándolos para Janitzio en barcas,
en la cima los ponen dentro de arcas
quedándose postrados silenciosos.
Pero de pronto surgen en cadena
mil albores que vienen de los huertos
cantando en procesión hacia los muertos
encienden todo el lago como escena.
y surgen cada vez como las fuentes
reflejan las estrellas en el cielo,
tal vez fue de los dioses el consuelo
para llevarse el alma de valientes.
Entre de ellos un príncipe aparece
un ser que fuera mito y no ha nacido,
es Itzihuapa persiguiendo herido
a su princesa que el amor le ofrece.
Así todos los años se festeja
el recuerdo de aquella triste historia,
de valientes que fueron a la gloria
y un príncipe buscando a su pareja.
la sombra de Janitzio en la laguna,
donde el mito y leyenda tienen cuna
y que hoy de la penumbra van saliendo.
Con sus tibios quejidos nos remontan
a un antaño glorioso de aventura,
donde toman los héroes la altura
de dioses que entre mitos se confrontan.
Y surge la leyenda del pasado,
de etnias que peleaban las riberas,
buscaban el forraje y las maderas,
las aguas, con las islas y el pescado.
Llamaban a sus dioses con premura..,
ofrendas elevaron cual regalo
querían expulsar al afín malo
que adoraba de barro otra figura.
Chichimecas ganaron de los dioses
sus favores en fuerza y valentía
además de que fueran mayoría
con la fama de ser los más feroces.
Ticateme su líder, regó el lago
con sangre por doquier en vil masacre,
las aguas presentaban color lacre
en verdad fue infeliz el hecho aciago.
Los guardianes divinos conmovidos,
miraron desde Patzcuaro el percance
salieron a la tierra con su alcance
y deciden mirar por los caídos.
Recogieron los muertos muy piadosos
llevándolos para Janitzio en barcas,
en la cima los ponen dentro de arcas
quedándose postrados silenciosos.
Pero de pronto surgen en cadena
mil albores que vienen de los huertos
cantando en procesión hacia los muertos
encienden todo el lago como escena.
y surgen cada vez como las fuentes
reflejan las estrellas en el cielo,
tal vez fue de los dioses el consuelo
para llevarse el alma de valientes.
Entre de ellos un príncipe aparece
un ser que fuera mito y no ha nacido,
es Itzihuapa persiguiendo herido
a su princesa que el amor le ofrece.
Así todos los años se festeja
el recuerdo de aquella triste historia,
de valientes que fueron a la gloria
y un príncipe buscando a su pareja.
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