abcd
Poeta adicto al portal
Hay mil luces allá lejos,
yo no las toco, no las quiero tocar,
cada luz ignorada es un límite que se rompe
como cuando unos ojos no te miran y te mueven, te maltratan y los quieres dentro tuyo.
El espacio, las mujeres fulguran todo espacio,
yo ciego, yo febril, ellas luz, ella, ella luz.
El artista que es un títere más la palpita, la desea emocionada,
quiere que en la agonía su blanda hermosura sea dura y aplaste sus miedos,
el quiere que ella lo quiera, lo sueñe, que sea un pretérito futuro, un pasado de lluvias esta vez reales...
Arriba lo fúnebre, abajo lo fúnebre,
el horizonte está nublado y eso también es hermoso
El alma triste se escapa por la ventana,
piensa en ella y anhela morir abandonado por ella.
Ella, estrella ideal que sangra y al sangrar es tiempo y al sangrar es luz.
¡Universo que con mis dedos arranqué de la nada!
Tan solo las palabras ahora me acompañan.
Yo quisiera que el artista se una a mis manos,
que la luz de ella bendiga mi oscuridad
y que esa angustia de fiebre, de piedras, de ser fiel,
ya no me exista, ya no me salve de intentar hacer el bien...
yo no las toco, no las quiero tocar,
cada luz ignorada es un límite que se rompe
como cuando unos ojos no te miran y te mueven, te maltratan y los quieres dentro tuyo.
El espacio, las mujeres fulguran todo espacio,
yo ciego, yo febril, ellas luz, ella, ella luz.
El artista que es un títere más la palpita, la desea emocionada,
quiere que en la agonía su blanda hermosura sea dura y aplaste sus miedos,
el quiere que ella lo quiera, lo sueñe, que sea un pretérito futuro, un pasado de lluvias esta vez reales...
Arriba lo fúnebre, abajo lo fúnebre,
el horizonte está nublado y eso también es hermoso
El alma triste se escapa por la ventana,
piensa en ella y anhela morir abandonado por ella.
Ella, estrella ideal que sangra y al sangrar es tiempo y al sangrar es luz.
¡Universo que con mis dedos arranqué de la nada!
Tan solo las palabras ahora me acompañan.
Yo quisiera que el artista se una a mis manos,
que la luz de ella bendiga mi oscuridad
y que esa angustia de fiebre, de piedras, de ser fiel,
ya no me exista, ya no me salve de intentar hacer el bien...