Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
¿Qué me inspira la muerte?
Nada es lo que parece.
Desde fuera no se puede ver a Dios.
Es esencia de exégesis.
La vida también lo es.
En realidad, todo es esencia de exégesis.
El nacimiento de la comunicación ha creado una auténtica Torre de Babel.
¿Quién dice lo que piensa?
¿Quién no actúa conforme a los conceptos?
Las emociones están etiquetadas.
Las palabras también.
Los actos.
Las conductas.
Todo lo que forma parte del hombre le conduce a su propio enigma.
Dios es solo la guinda del pastel.
La punta del iceberg.
La cima de la montaña.
A su alrededor nada hay.
Mis letras cumplen lo prometido a una velocidad vertiginosa.
No se trata de la muerte, no.
Se trata de la trascendencia.
Desde fuera no se puede ver a Dios.
Desde dentro incluso Él parece otro.
Cada señal que puso en mi camino.
Cada vez que ¿pensé? que éste no es mi sitio.
Cada vez que mis ¿dudas? fueron a morir a Dios.
Cada vez que incluso ¿yo? fui a morir a Él.
El inconsciente me lo ha revelado:
"Dios tan solo existe con la mente en Babia."