nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque el viento, gire sobre ángulos oscuros
y la noche, no muestre su rostro,
aunque la tela de araña sea sombría
y el cristal frío por su tejido,
mi boca extensa, canta trepidante
y mi gran tambor, se estrella sin medida.
Pedacito de cielo, allá en mi luna coronada
cuando entorne mis ojos,
la tuya, será mi fiel morada,
por tus cornisas de ángeles y oro anidado
yo buscaré mi gran legado
pedacito de cielo, para volver a tu lado.
Aunque con puñal, atraviesen mi cuerpo cansado
y mi lamento despedacen, en un mar desbaratado,
pedacito de cielo, eres mi patria y mi consuelo.
Aunque errante y herida bese los frios muros,
aunque el eje de la tierra se rompa
y lo cubran con negros crespones,
mi candil, será tu estrella
y mi sonrisa elevaré,
para entregársela toda a ella,
aunque mi grito raye el cielo
y las nubes vomiten flechas,
pedacito de gloria,
yo quiero ser de tu altar, la blanca novia...
NUNA.
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