teresitaguignard06@hotmai
Poeta recién llegado
Ya sé, estás cansada de esperarme
pero me he sentido mal últimamente.
Hubo dolores nuevos que escondí en la luna
y aquel barco que tanto cuidé del naufragio
se hundió esta tarde, justo en el ocaso.
Sabes cuánto amaba el aire de abriles
¡ más que nada !
pero este año no estaba preparada.
Las hojas cayeron demasiado rápido, y sin querer
han cubierto gran parte de mi alma.
Y es un fantasma eterno este miedo que reclama...
Perdona, amiga mía, pero es otoño
y e necesito tanto. Es poco el tiempo que me queda:
resulta imprescindible la canción de tu mirada.
Las hojas, al caer, me duelen tanto
como duele tu ausencia.
Cuando los pájaros escriban signos en el cielo
sabré que estás volviendo. Apúrate. No dejes
que las nubes hagan sombras. Me asustan demasiado.
Te espero, amiga mía. Antes del último día de este otoño.
pero me he sentido mal últimamente.
Hubo dolores nuevos que escondí en la luna
y aquel barco que tanto cuidé del naufragio
se hundió esta tarde, justo en el ocaso.
Sabes cuánto amaba el aire de abriles
¡ más que nada !
pero este año no estaba preparada.
Las hojas cayeron demasiado rápido, y sin querer
han cubierto gran parte de mi alma.
Y es un fantasma eterno este miedo que reclama...
Perdona, amiga mía, pero es otoño
y e necesito tanto. Es poco el tiempo que me queda:
resulta imprescindible la canción de tu mirada.
Las hojas, al caer, me duelen tanto
como duele tu ausencia.
Cuando los pájaros escriban signos en el cielo
sabré que estás volviendo. Apúrate. No dejes
que las nubes hagan sombras. Me asustan demasiado.
Te espero, amiga mía. Antes del último día de este otoño.