hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué día de mierda!
Todo comenzó a la mañana
cuando, medio dormido aún,
fui al baño a mear.
Una vez terminado,
y después de la reglamentaria sacudida,
cuando iba a guardar el instrumento
me pillé la punta con la cremallera...
¡ Ah hijunagransiete!
Me salió el gaucho de adentro
y mientras tironeaba para zafarlo
puteaba a los santos de todas las religiones...
Pero lo peor no fue eso.
Fue cuando me cayó del cielo
una revelación más espantosa:
¡Este era el suceso más interesante
que le había pasado
a esa patética parte de mí
en mucho tiempo...!
Me reitero:
¡Qué vida de mierda!
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