Pena de Amor

Edouard

Poeta adicto al portal
Apenado en su amargo cantar, el niño pálido y de verdes ojos como la mar se enamoró de una encandilada muchacha. Toda ella ataviada con un manto real. Qué serán de sus sollozos que, cual perlas de sangre, caen al lustroso pavimento de su palaciego hogar. Por las profundas veredas de una noche de San Juan los lugareños lo vieron apesadumbrado caminar. Se inclinaba hacia tierra para cortar un bello alhelí. Pero cuando estaba presto a cortarlo lo divisó el fantasma penitente de su dulce amada. Que en tristeza profunda por la muerte de su padre, con potente veneno se había quitado su dulce y bienhechora vida de melódico musitar. Ahora se siente solo, apesadumbrado. No quiere en su espíritu a nadie más recordar. Ni el odio ni la muerte hacen ya mella calenturienta en su corazón: coronado con espinas trenzadas de algún rosal eterno que bien sabe lo que es suspirar por pena profunda de Amor.
 
A_.valentina._ , nuestro entristecido mozo, con lamentos de la más alta potencia de Amor perdido por la muerte de su ferviente y sacro objeto de pasión obnubilar, ya no quería saber nada más de lo que le depararía el mundo cruel. Su ídolo de carne mullida y espíritu bello se suicidó por la muerte de su progenitor. Y de ahora en adelante, su corazón, engalanado por un dolor purificador de trenzada corona de espinas, soportaría hasta el suspiro final de su efímera vida la pena profunda que ni las emociones más deprimentes por entronizarse en su esencia vital, lograrían hacerle olvidar la figura esbelta de su magnífica imagen divina; de quien pudo ser la salvadora de su tristeza, en erótica instancia imprimida para siempre en su ya compungida alma de penitente irremediable. Atentamente Edouard.
 
Última edición:
Me agradó mucho este relato de melancolía mística, me fue llevando la cadencia de esta prosa poética.
Fue un gusto leerte, saludos cordiales.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba