Recuerdo una noche diferente,
Mariajo, en actitud prepotente
Me pide cree una rima coherente
Con un objeto circular tan hiriente
Que orificios practica de forma indolente.
Pero yo prefiero que mi genio envolvente
Hable de su sonrisa, su encanto inocente,
Y de ese brillo tan resplandeciente
Que eclipsa el intelecto de mi mente
Y habita en su mirada clemente.
Pero te confieso sinceramente:
“Besaré, acariciaré de modo inminente
El lóbulo del que cuelga tu pendiente”.
Y en el fondo de este ripio elocuente
Se esconde la imagen emergente
De esa MARIAJO imponente
Que en algún momento fue impertinente
Pero de la que me acuerdo muy tiernamente.
Mariajo, en actitud prepotente
Me pide cree una rima coherente
Con un objeto circular tan hiriente
Que orificios practica de forma indolente.
Pero yo prefiero que mi genio envolvente
Hable de su sonrisa, su encanto inocente,
Y de ese brillo tan resplandeciente
Que eclipsa el intelecto de mi mente
Y habita en su mirada clemente.
Pero te confieso sinceramente:
“Besaré, acariciaré de modo inminente
El lóbulo del que cuelga tu pendiente”.
Y en el fondo de este ripio elocuente
Se esconde la imagen emergente
De esa MARIAJO imponente
Que en algún momento fue impertinente
Pero de la que me acuerdo muy tiernamente.