tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caen las palabras desde la sinapsis de un espacio dormido.
La noche emula un dolor inhóspito y letal que sustraerá perplejidades.
Mil derrotas de una individuación tétrica, imbuyendo sugestión cristalizada.
Aparatosidad ciega, atrezo inmecanizado, inactividad y subrogación.
Reemplazo de los destinos absolutos.
Los cuerpos enredados sobre pensamientos muertos.
Relatos deshidratados, realidad mórbida.
Sobrepuja y colonialidad del poder, fantasmaticidad fermentada y brutal.
Una prótesis sombría que bajará línea, sobreactuando desde la desnudez de los sentidos.
Detonador de una habitación sin escape. Modelando celebrantes desde una consternación disimétrica.
Alienando aquel bálsamo de esporas pesadas y luces sombrías, que supieron seducir instantes góticos.
La noche emula un dolor inhóspito y letal que sustraerá perplejidades.
Mil derrotas de una individuación tétrica, imbuyendo sugestión cristalizada.
Aparatosidad ciega, atrezo inmecanizado, inactividad y subrogación.
Reemplazo de los destinos absolutos.
Los cuerpos enredados sobre pensamientos muertos.
Relatos deshidratados, realidad mórbida.
Sobrepuja y colonialidad del poder, fantasmaticidad fermentada y brutal.
Una prótesis sombría que bajará línea, sobreactuando desde la desnudez de los sentidos.
Detonador de una habitación sin escape. Modelando celebrantes desde una consternación disimétrica.
Alienando aquel bálsamo de esporas pesadas y luces sombrías, que supieron seducir instantes góticos.