ivan grillet
Poeta adicto al portal
Pensamientos.
Que bueno y bonito es ser original como uno es en realidad,
ser comprendido por seres racionales,
hay que cultivar el jardín, para que luego vean las flores, rosas y frutos,
mis instrumentos de trabajo, son la verdad y el amor;
Los traslucidos pensamientos del hombre,
van más allá de las estrellas,
el más ilustre sueño es compartir con el prójimo,
ser comprendido con razones del intelecto;
El engaño y la falsedad no transitan en mis consonantes y vocales,
¿El pecado? El que este libre que arroje la primera piedra,
el hombre es arquetipo de lo infinito y misterioso,
sediento de comprender los designios de Dios;
El mejor regalo del mundo es el respeto,
sin crear puertas de condiciones,
no quiero estar aprisionado en redes sonoras,
quiero tener ojos de hombre no de perro;
Elevo a Dios una oración solicitando sabiduría,
que me otorgue entendimiento hacia mi prójimo,
me conceda el don del perdón a mi mismo,
que no se me escape el suspiro en la distancia;
El hombre viaja por las estrellas,
sin nadie, sin nada, libre,
solo por existir sin falsedad,
sin temor con la frente en alto.
Que bueno y bonito es ser original como uno es en realidad,
ser comprendido por seres racionales,
hay que cultivar el jardín, para que luego vean las flores, rosas y frutos,
mis instrumentos de trabajo, son la verdad y el amor;
Los traslucidos pensamientos del hombre,
van más allá de las estrellas,
el más ilustre sueño es compartir con el prójimo,
ser comprendido con razones del intelecto;
El engaño y la falsedad no transitan en mis consonantes y vocales,
¿El pecado? El que este libre que arroje la primera piedra,
el hombre es arquetipo de lo infinito y misterioso,
sediento de comprender los designios de Dios;
El mejor regalo del mundo es el respeto,
sin crear puertas de condiciones,
no quiero estar aprisionado en redes sonoras,
quiero tener ojos de hombre no de perro;
Elevo a Dios una oración solicitando sabiduría,
que me otorgue entendimiento hacia mi prójimo,
me conceda el don del perdón a mi mismo,
que no se me escape el suspiro en la distancia;
El hombre viaja por las estrellas,
sin nadie, sin nada, libre,
solo por existir sin falsedad,
sin temor con la frente en alto.