Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te amaré siempre, después del final de mis días,
en los días buenos y en los días malos,
será así aunque tú ya no estés,
será en este cuerpo, mientras éste corazón viva.
Serás destello en el sol de cada mañana,
y brillarás en cada rayito de luna plateado;
recobraré tu aroma en un hilillo del viento,
y aunque estemos tan mal repartidos
yo siempre te seguiré queriendo.
Te reflejarás en el espejo cuando mire las cicatrices,
yo amo profundamente cada una de ellas;
ya que son la muestra de que positivamente exististe,
de que me inundaste de amor y ahogaste mis penas.
Te encontraré en la letra de cada canción,
de las que ya existen o que se estén por escribir,
vivirás eterna en cada uno de tus doscientos poemas,
te reirás conmigo ausente, si algún día vuelvo a sonreír.
Así ganará un poquito el amor,
y perderá un tanto el dolor de ésta tristeza,
pensando en ti, amando así, podré seguir
que más da, si hacia adelante... o de reversa.
en los días buenos y en los días malos,
será así aunque tú ya no estés,
será en este cuerpo, mientras éste corazón viva.
Serás destello en el sol de cada mañana,
y brillarás en cada rayito de luna plateado;
recobraré tu aroma en un hilillo del viento,
y aunque estemos tan mal repartidos
yo siempre te seguiré queriendo.
Te reflejarás en el espejo cuando mire las cicatrices,
yo amo profundamente cada una de ellas;
ya que son la muestra de que positivamente exististe,
de que me inundaste de amor y ahogaste mis penas.
Te encontraré en la letra de cada canción,
de las que ya existen o que se estén por escribir,
vivirás eterna en cada uno de tus doscientos poemas,
te reirás conmigo ausente, si algún día vuelvo a sonreír.
Así ganará un poquito el amor,
y perderá un tanto el dolor de ésta tristeza,
pensando en ti, amando así, podré seguir
que más da, si hacia adelante... o de reversa.
Última edición: