PENSÉ EN ESCRIBIRTE, brevemente,
pero no encontré las palabras suficientes.
Pensé en ir a buscarte...
pero olvidé el nombre de tu calle.
Miré de mirar en tus "hojos"
entre una espesa amalgama de encantos...
y sólo conseguí adelantarme al espanto.
Pensé en acentuar tus ágiles besos...
pero efímeros, los espejos saltaron por los aires.
Pensé en decirte te quiero
desatendiendo los clamores al cielo...
pero las viejas pasiones se prodigaron.
Pensé en hablarte como antaño,
ahora fugaz,
luego espasmo,
más tarde terciopelo agriado...
y no pude ni tan siquiera intentarlo.
Pensé en nombrarte bajito
con voz de aturdido enamorado...
y tan sólo conseguí acercarme a tu nombre
en un dulce vaivén deletreado: a, ene, te, ò, ene, i, a...
Leo
pero no encontré las palabras suficientes.
Pensé en ir a buscarte...
pero olvidé el nombre de tu calle.
Miré de mirar en tus "hojos"
entre una espesa amalgama de encantos...
y sólo conseguí adelantarme al espanto.
Pensé en acentuar tus ágiles besos...
pero efímeros, los espejos saltaron por los aires.
Pensé en decirte te quiero
desatendiendo los clamores al cielo...
pero las viejas pasiones se prodigaron.
Pensé en hablarte como antaño,
ahora fugaz,
luego espasmo,
más tarde terciopelo agriado...
y no pude ni tan siquiera intentarlo.
Pensé en nombrarte bajito
con voz de aturdido enamorado...
y tan sólo conseguí acercarme a tu nombre
en un dulce vaivén deletreado: a, ene, te, ò, ene, i, a...
Leo