Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Más supo el diablo por viejo
que por mirar detalles bajo la falda,
el que a buen árbol se arrima
nunca ve el tronco torcido
y siempre come la fruta prohibida.
A la tercera va la vencida
y a buena hambre no hay pan duro,
a palabras necias mejor oídos sordos que ciegos,
para que ganen los pescadores
hace falta un río revuelto.
A caballo regalado mírale los dientes
que tal vez tenga alguno de oro,
en casa de herrero tiene poco filo el cuchillo de palo,
y más piensa el que duerme que el que se levanta temprano.
A buen entendedor pocas palabras bastan
en tanto no lo atrapen en una mentira,
de lo contrario cuenta una enciclopedia
en primera y segunda edición,
no hay mal que dure cien años
ni un Matusalen que aguante tanto dolor.
Nunca es más oscura la noche
que cuando está a punto de nacer un eclipse,
y aunque es mejor pájaro en mano que ciento volando
corres posibilidad de no tener el pájaro que querías.
Recuerda que el hombre precavido vale por veintisiete
y no deja mujer embarazada,
el agua que no has de beber...
guardala con amor por si nos falta mañana.
que por mirar detalles bajo la falda,
el que a buen árbol se arrima
nunca ve el tronco torcido
y siempre come la fruta prohibida.
A la tercera va la vencida
y a buena hambre no hay pan duro,
a palabras necias mejor oídos sordos que ciegos,
para que ganen los pescadores
hace falta un río revuelto.
A caballo regalado mírale los dientes
que tal vez tenga alguno de oro,
en casa de herrero tiene poco filo el cuchillo de palo,
y más piensa el que duerme que el que se levanta temprano.
A buen entendedor pocas palabras bastan
en tanto no lo atrapen en una mentira,
de lo contrario cuenta una enciclopedia
en primera y segunda edición,
no hay mal que dure cien años
ni un Matusalen que aguante tanto dolor.
Nunca es más oscura la noche
que cuando está a punto de nacer un eclipse,
y aunque es mejor pájaro en mano que ciento volando
corres posibilidad de no tener el pájaro que querías.
Recuerda que el hombre precavido vale por veintisiete
y no deja mujer embarazada,
el agua que no has de beber...
guardala con amor por si nos falta mañana.