Pequeña carta de perrita

Viento de américa

Poeta adicto al portal
Aquí estoy,
esperando al sol para morderlo
o ladrarle para espantarlo,
es a lo único que puedo jugar.
Ya no lo veo
-un ojo lo tengo lleno de oscuridad
y el otro lleno de sombras-,
pero siento rico cuando me lame el lomo;
es igualito a lo que hace Javier
cuando me pasa su manota.
No se lo digan a él,
-se creería un Gran Danés
y me gusta su sencillez-
pero me agrada más su mano.

Frida (Chucha)
 
Tendrá otro discurso, que está en su olfato, rastreando huellas, y siendo como nosotros, al leer un poema de otro escritor. Así son los excrementos, y otros aromas que los perros perciben. Obras ajenas.
 
Aquí estoy,
esperando al sol para morderlo
o ladrarle para espantarlo,
es a lo único que puedo jugar.
Ya no lo veo
-un ojo lo tengo lleno de oscuridad
y el otro lleno de sombras-,
pero siento rico cuando me lame el lomo;
es igualito a lo que hace Javier
cuando me pasa su manota.
No se lo digan a él,
-se creería un Gran Danés
y me gusta su sencillez-
pero me agrada más su mano.

Frida (Chucha)


Unas imágenes muy tiernas y muy bello el poema que mira a través de los ojos que no ven... pero que sienten. Felicidades!

Palmira
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba