dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Sobre la maravillosa película de Nagisa Oshima
El imperio de la pasión.
Pequeña Seki de ojos de almendra,
de boca de fresa, de labios de miel,
dame tu alma mi dulce casada,
dame tu vida y tu sexo también.
No salgas de noche mi querida niña
que en los caminos está esperándote él
con su carro perdido entre la niebla,
sin ojos, aterrador muerto que te ve.
Desde el pozo donde lo arrojamos
ha vuelto a la vida con tan solo un pie
exigiéndote sake mi pobre pequeña
y no descansará hasta que se lo des.
Nos busca a nosotros querida princesa,
nos persigue desde el día aquel
que amantes lascivos le quitamos la vida.
Contra la muerte nada podemos hacer.
Eladio Parreño Elías
22-Marzo-2012
Última edición: