Sinuhé
Poeta adicto al portal
Fermentaba el perdido
y sus múltiples burbujas.
Era como observar
una cofia improvisada y pobre,
con zircones ateridos
y desesperantes.
Se avecinaba el perdido girante
con un caldo de mollejas
y tiernas vejigas de malva.
Atizaba pucheros que hervían
grasosos muslos de pajarillos,
estofados a la diestra
perversidad de un dios.
Atendía diligente
pegajosos obituarios de pichones
y necróticas pájaras otoñales.
Y reía.
Sabio y bueno
para morder, roía.
Desgarraba, impartía a zarpazos
la pulcra academia de su bisturí.
Coleccionando sal de lágrimas
recopilando la nicotina,
la jeringuilla crujiente y codificada
que baja del cielo
para ti.
¿Quiénes son esas sombras?
Algún atardecer,
alguna sombra habrá de recordarte
-petirrojo escaldado-
abierto en canal para la realidad
y amigo de la muerte.
......
y sus múltiples burbujas.
Era como observar
una cofia improvisada y pobre,
con zircones ateridos
y desesperantes.
Se avecinaba el perdido girante
con un caldo de mollejas
y tiernas vejigas de malva.
Atizaba pucheros que hervían
grasosos muslos de pajarillos,
estofados a la diestra
perversidad de un dios.
Atendía diligente
pegajosos obituarios de pichones
y necróticas pájaras otoñales.
Y reía.
Sabio y bueno
para morder, roía.
Desgarraba, impartía a zarpazos
la pulcra academia de su bisturí.
Coleccionando sal de lágrimas
recopilando la nicotina,
la jeringuilla crujiente y codificada
que baja del cielo
para ti.
¿Quiénes son esas sombras?
Algún atardecer,
alguna sombra habrá de recordarte
-petirrojo escaldado-
abierto en canal para la realidad
y amigo de la muerte.
......