alexander akerman
Poeta recién llegado
Perdido
Perdido quizás en medio de la bruma de la ciudad, oh quizás perdido en medio de la bruma de la noche, oh quizás en medio de este destino cruel que me toco.
Extrañamente perdido, me arropo con la inconsciencia de una sociedad absurda que me dejo morir solo, bastante solo en la acera del parque donde doña Inés saca a su perro pasear.
Perdido en ti, que aun siendo mi esposa te arrojaste en los brazos despiadados de la pasión;
Dejándome tan solo y extremadamente perdido, que ni el amanecer me ubica en este cementerio de tristeza que me toco vivir.
Perdido quizás en medio de la bruma de la ciudad, oh quizás perdido en medio de la bruma de la noche, oh quizás en medio de este destino cruel que me toco.
Extrañamente perdido, me arropo con la inconsciencia de una sociedad absurda que me dejo morir solo, bastante solo en la acera del parque donde doña Inés saca a su perro pasear.
Perdido en ti, que aun siendo mi esposa te arrojaste en los brazos despiadados de la pasión;
Dejándome tan solo y extremadamente perdido, que ni el amanecer me ubica en este cementerio de tristeza que me toco vivir.
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