rudyvaldenegro
Poeta recién llegado
Justo cuando me disponía acariciar mi mujer,
Blandir su suave claridad, recompensar su esmero
Y entrega sin planificación ni horario
Llega otro fin de semana como
Si no hubiera más tiempo en el mundo,
Como si comenzara otra tierra en vez de la rutina,
La maquinaria del hombre emite su rugido
Con un bramido de cansancio sin redención.
Baja de la noche un viejo ser de alas blancas
Llamado Sueño que me empuja al misterio.
Probablemente permanezco horas y horas bebiendo,
Dialogando con este extraño encantamiento
De frágil aspecto y ligera presencia
Que me hechiza, me aturde, me envenena.
Ha secuestrado por años mi inspiración,
Ha condenado mi mirada a su contemplación.
Yo no sé lo que quieren ver otros hombres,
Sólo sé que busco un punto de vista diferente
Que contenga la belleza, el amor, la verdad.
Puede que me queme los ojos en este intento,
Puede que me abandone la cordura y mi mujer
Y me quede solo para siempre,
Es posible que se derritan mis alas en el sol
O que Virgilio me conduzca al paraíso
No sin antes contemplar mi loco rostro
En los espejos de la conciencia infernal.
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