Frank naranja
Poeta asiduo al portal
Muy hostigado el cazador
por la fuga de su presa
entiende que la sorpresa
de la emboscada es mejor,
rastrea huellas, y un olor
del malhechor con su robo,
llevándole al algorrobo,
hogar de muchas alondras,
tumbado bajo las sombras
descubre al astuto lobo.
Esperando la embestida
de tal bestia acorralada
apunta un arma cargada
con mira bien dirigida,
pero advirtiendo una herida
en el canino indomable,
siendo mas justo que amable
y sin pruebas del delito,
le espanta con solo un grito
para un fin inevitable..
Se paró sin prisa alguna
intuyendo un perdón raro
que descargó aquel disparo
al corazón de la bruma,
nada amenaza ni abruma
al animal mal herido
y brinda un último aullido
en la noche segadora,
la luna de nuevo llora
por un dolor repetido.
por la fuga de su presa
entiende que la sorpresa
de la emboscada es mejor,
rastrea huellas, y un olor
del malhechor con su robo,
llevándole al algorrobo,
hogar de muchas alondras,
tumbado bajo las sombras
descubre al astuto lobo.
Esperando la embestida
de tal bestia acorralada
apunta un arma cargada
con mira bien dirigida,
pero advirtiendo una herida
en el canino indomable,
siendo mas justo que amable
y sin pruebas del delito,
le espanta con solo un grito
para un fin inevitable..
Se paró sin prisa alguna
intuyendo un perdón raro
que descargó aquel disparo
al corazón de la bruma,
nada amenaza ni abruma
al animal mal herido
y brinda un último aullido
en la noche segadora,
la luna de nuevo llora
por un dolor repetido.
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