LuKaS
L'enfant terrible
Mi musa se mantiene silente,
escuchando cada palabra,
a veces me facilita alguna,
cuando mi pluma sólo calla.
Ella no viste pomposas telas de seda,
su rostro no es la mirada de un ángel,
su pelo baila al son del viento sideral
sus ojos brillan como la luz de un cometa.
Mi musa me es como campanita le es a Peter Pan,
una sabia consejera que viaja siempre conmigo,
me cuida, cuando yo más me descuido,
me ama, cuando yo más la he olvidado.
Mi musa no me reclama,
mi musa no me grita,
hay veces en que susurra
y otras tantas medita.
Mi musa siempre aparece,
cuando mi corazón más la necesita.
Mi musa hasta me levanta,
de las peores derrotas,
mi musa vuela a mi lado,
aún con las alas rotas.
Mi musa se las ingenia,
para no perderme de vista.
Yo no sé como es que ella me ama,
ni siquiera imagino porqué me necesita,
no soy para nadie , la mejor compañía,
pero a ella no le importa, siempre canta de alegría,
que cada vez que termino de escribir una línea
Mi musa es un hada por un dios bendita,
que hasta en mis sueños me sigue y el miedo me quita,
y si ando medio muerto, ella también me resucita.
Entonces, mi musa, tú que a sonreir me invitas,
te correspondo los besos, y te debo una disculpa,
porque en toda mi vida, entre poemas y citas,
y algún que otro verso suelto en mi libreta
jamás tuve la decencia de escribirte unas letras.
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