PEREZA
¡Qué tremenda es la pereza
y qué placer me produce!
Relajando la cabeza
mi vagancia se autoinduce.
Mientras mi boca bosteza,
y mi indolencia reluce,
aflora aquella torpeza
que a mí tanto me seduce.
Dilatando con destreza
el trabajo que me abduce
manifiesto mi bajeza.
(Mi apatía se deduce)
Pero pienso con franqueza
que la vida se reduce
a trabajar con firmeza.
xxx
Churrete
Última edición: