La mañana
con luz gris, silencio y lluvia
me despertó.
Mi sueño jugó con ella
y entre uno y otra
dormí un largo trecho
del enguachinado día.
El calor
ya estaba en mi cuerpo instalado
para recibir el aire fresco de abril
que se colaba por la ventana
Primero me invadió la luz,
luego su frío;
me ofreció silencioso las flores
de la terraza,
a pesar de la primavera de nieve
con los tonos mas vivos
que las flores puedan pintar
con la tinta de su vientre.
Atrape al día ya nacido hacia tiempo,
lo abrace hasta achicarlo,
recorrí todas sus horas,
hasta las mas negras,
soñé junto a ellos.
Se deshizo su noche junto a la mía
y desee
que otros días
fueran tan suaves
tan serenos
como este que entre mis sueños
desapareció despacito
metiéndome en otra madrugada
que me despierte
con la luz en la cara.
con luz gris, silencio y lluvia
me despertó.
Mi sueño jugó con ella
y entre uno y otra
dormí un largo trecho
del enguachinado día.
El calor
ya estaba en mi cuerpo instalado
para recibir el aire fresco de abril
que se colaba por la ventana
Primero me invadió la luz,
luego su frío;
me ofreció silencioso las flores
de la terraza,
a pesar de la primavera de nieve
con los tonos mas vivos
que las flores puedan pintar
con la tinta de su vientre.
Atrape al día ya nacido hacia tiempo,
lo abrace hasta achicarlo,
recorrí todas sus horas,
hasta las mas negras,
soñé junto a ellos.
Se deshizo su noche junto a la mía
y desee
que otros días
fueran tan suaves
tan serenos
como este que entre mis sueños
desapareció despacito
metiéndome en otra madrugada
que me despierte
con la luz en la cara.