Nommo
Poeta veterano en el portal
Te gozan, te sufren...
El péndulo de toda la vida.
Te tratan, te olvidan...
Y no se abre el paracaídas.
Te envuelven, te enrollan.
Te dan de comer cebolla.
Caes sobre el suelo firme.
Me saludas, pero no me cuentas mucho de lo que recuerdas, para no aburrirme.
Me cuentas poco.
Y no estás loco.
Eres un suceso, una noticia.
El Príncipe y doña Letizia. Flamenco de los Ketama. Inmigrantes subsaharianos, en el estrecho.
Y sacas pecho, pues te sientes orgulloso.
Te pones firme.
Yo comienzo a evaporarme. A diluirme.
Y no tienes la fortuna de seguirme.
El péndulo de toda la vida.
Te tratan, te olvidan...
Y no se abre el paracaídas.
Te envuelven, te enrollan.
Te dan de comer cebolla.
Caes sobre el suelo firme.
Me saludas, pero no me cuentas mucho de lo que recuerdas, para no aburrirme.
Me cuentas poco.
Y no estás loco.
Eres un suceso, una noticia.
El Príncipe y doña Letizia. Flamenco de los Ketama. Inmigrantes subsaharianos, en el estrecho.
Y sacas pecho, pues te sientes orgulloso.
Te pones firme.
Yo comienzo a evaporarme. A diluirme.
Y no tienes la fortuna de seguirme.