Pilar Molina
Poeta recién llegado
Remembranzas y agasajos
callejeaban levemente por mis arterias,
creando temperamentos esclavos en senos desnudos
que fatigan sus quietudes en mis penumbras satisfechas.
En la ausencia y plenitud de impacientados abrazos
abdica el pesimismo y la inocencia despistada,
culminando tus integridades gastadas en mi regazo
escucho la inocencia y sus gritos sordos.
He pecado de pensamiento, palabra y descuido
pues la desidia de mi encanto ha desembocado
en el más profundo de los desprecios,
intuyendo la estructura de un placer que desconozco.
Desnudando un blues, mi recóndito desespero se incorpora
no escuchando jamás, no intuyendo a cualquiera,
ya que el surco de tu rastro es demasiado penetrante
para hincar su veneno en atosigadas cavilaciones.
Este hábito es desmesurado amor mío...incluso para mi.
callejeaban levemente por mis arterias,
creando temperamentos esclavos en senos desnudos
que fatigan sus quietudes en mis penumbras satisfechas.
En la ausencia y plenitud de impacientados abrazos
abdica el pesimismo y la inocencia despistada,
culminando tus integridades gastadas en mi regazo
escucho la inocencia y sus gritos sordos.
He pecado de pensamiento, palabra y descuido
pues la desidia de mi encanto ha desembocado
en el más profundo de los desprecios,
intuyendo la estructura de un placer que desconozco.
Desnudando un blues, mi recóndito desespero se incorpora
no escuchando jamás, no intuyendo a cualquiera,
ya que el surco de tu rastro es demasiado penetrante
para hincar su veneno en atosigadas cavilaciones.
Este hábito es desmesurado amor mío...incluso para mi.