Uno puede recurrir a algunos principios de soberanía, para alcanzar una estabilidad emocional, y entonces, ser. En relación al Mar. Porque las emociones son como olas. Soy, con respecto al Mar, que representa lo infinito ( los muchos universos ). Como hay millones de universos-burbuja ( que se expanden o se contraen, cada cuál, a su ritmo ) a la par... Resulta que los habitantes de cada mundo, en cada galaxia de cada Cosmos, somos mínimos. Pero en esa pequeñez tan inmensa, hay majestuosidad. Todos, en comunión. El espacio no tiene fin. No hay barreras. Caben 200.000 universos, en un espacio de trillones y trillones de años-luz, de alto, de ancho y de largo. Vale. Pues esa celdilla de los 200.000 universos, se acumula sobre otras muchas celdillas. Todas, a la vez.