Constante en tu recuerdo, inmutable tu en el mío, corazones gemelos que anduvieron de la mano por los mundos de la magia y de la realidad, dejando rastro imperecedero del que se alimenta nuestra memoria.
Firme tu presencia e inmutable en ti la mía, clavado cada uno en el corazón del otro, aire del que respiramos a veces sin darnos cuenta, sonrisa que nos nace de lo mas profundo de nuestro ser sin saber porque, pero es el mar que de nuestro fondo emerge.
Invariable ese jolgorio ahora aparentemente enmudecido pero que es la banda sonora de todos nuestros silencios y que a él recurrimos para revolcarnos en su perfume y así permanecer inmersos en su inigualable esencia.
Fijo yo en ti y permanente tu en mi, contra lo que no luchamos sino que nos dejamos llevar, hasta que nuestras mejillas adquieren el brillo de nuestro mas sentida categoría de seres que se aman y se sienten amados.
Supervivientes de ningún naufragio que no sea la propia vida, asistentes a imposibles milagros que duraron años y persistirán indelebles, sin poder yo ni tu eludir el sufrimiento y añorar lo mejor que nunca tuvimos.
Turco
Firme tu presencia e inmutable en ti la mía, clavado cada uno en el corazón del otro, aire del que respiramos a veces sin darnos cuenta, sonrisa que nos nace de lo mas profundo de nuestro ser sin saber porque, pero es el mar que de nuestro fondo emerge.
Invariable ese jolgorio ahora aparentemente enmudecido pero que es la banda sonora de todos nuestros silencios y que a él recurrimos para revolcarnos en su perfume y así permanecer inmersos en su inigualable esencia.
Fijo yo en ti y permanente tu en mi, contra lo que no luchamos sino que nos dejamos llevar, hasta que nuestras mejillas adquieren el brillo de nuestro mas sentida categoría de seres que se aman y se sienten amados.
Supervivientes de ningún naufragio que no sea la propia vida, asistentes a imposibles milagros que duraron años y persistirán indelebles, sin poder yo ni tu eludir el sufrimiento y añorar lo mejor que nunca tuvimos.
Turco