Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pero ya eras distancia en las olas,
el mar, el viento, las peleas contra la corriente,
la paz con la guerra de las aves.
Pero ya eras soledad para mí,
la oportunidad de sostener la ira,
el aire cálido del sur del Atlántico,
la presa para tus dientes.
Pero ya eras valía en mi querer,
la mañana y la noche en la balanza,
justicia y libertad que no tengo,
conjuros de magia para estar
y ya no estar.
Pero ya eras de precio alto que no pude pagar,
la moneda de esmalte rota,
la cara burda de la tristeza en tu pantalón
y mi alma entre metales
que solo pronuncia soledad.
el mar, el viento, las peleas contra la corriente,
la paz con la guerra de las aves.
Pero ya eras soledad para mí,
la oportunidad de sostener la ira,
el aire cálido del sur del Atlántico,
la presa para tus dientes.
Pero ya eras valía en mi querer,
la mañana y la noche en la balanza,
justicia y libertad que no tengo,
conjuros de magia para estar
y ya no estar.
Pero ya eras de precio alto que no pude pagar,
la moneda de esmalte rota,
la cara burda de la tristeza en tu pantalón
y mi alma entre metales
que solo pronuncia soledad.
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