Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Perros,
en el vecindario.
inquietos,
algo está pasando.
Casi no corretean,
ni hurgan la basura,
guardianes de azoteas,
orgullosos les denuncian.
Aquel ladrido feroz,
se ha vuelto un lamento,
si tuvieran habla y voz,
quizás dirían raros tiempos.
A veces un cariño,
otras quedan sin comida,
sus agudos sentidos,
no evitan esas embestidas.
Tener un amo ingrato,
es parte del trajín,
vacío quedo su plato,
sin merecerlo así.
Algunos elegantes,
y de casa ostentosa,
dejaban atrás su linaje,
si guapa hembra ronda.
Hasta los caninos,
se saben la clave,
de este nuevo ritmo,
no se escapa nadie.
Aunque unos niegan,
tienen sentimientos,
aborrecen la correa,
pero extrañan paseos.
Antes llegue temblor,
y el relámpago caiga,
chillan con gran fervor,
como puntual alarma.
Hoy más dueños de calles,
ladran con otro tenor ellos,
por ayeres más boyantes,
quienes van a defendernos.
Cuando llegue la hora cero,
guardianes fieles escuderos,
ellos serán siempre los primeros,
quien no sabe dirá son solo perros…
en el vecindario.
inquietos,
algo está pasando.
Casi no corretean,
ni hurgan la basura,
guardianes de azoteas,
orgullosos les denuncian.
Aquel ladrido feroz,
se ha vuelto un lamento,
si tuvieran habla y voz,
quizás dirían raros tiempos.
A veces un cariño,
otras quedan sin comida,
sus agudos sentidos,
no evitan esas embestidas.
Tener un amo ingrato,
es parte del trajín,
vacío quedo su plato,
sin merecerlo así.
Algunos elegantes,
y de casa ostentosa,
dejaban atrás su linaje,
si guapa hembra ronda.
Hasta los caninos,
se saben la clave,
de este nuevo ritmo,
no se escapa nadie.
Aunque unos niegan,
tienen sentimientos,
aborrecen la correa,
pero extrañan paseos.
Antes llegue temblor,
y el relámpago caiga,
chillan con gran fervor,
como puntual alarma.
Hoy más dueños de calles,
ladran con otro tenor ellos,
por ayeres más boyantes,
quienes van a defendernos.
Cuando llegue la hora cero,
guardianes fieles escuderos,
ellos serán siempre los primeros,
quien no sabe dirá son solo perros…