Nommo
Poeta veterano en el portal
La Navidad culminó.
Dulce tránsito.
Familia unida.
Nuestras penas difuminó, como una sombra pintada al carboncillo.
Nuevamente, nos levantamos. Nos erigimos como pilares o columnas de Roma y Carthago.
Grandes obeliscos.
Significativos.
Dos imperios.
Uno que lo consiguió, y el otro, que quiso serlo. Quizá, era tímido.
Al trabajo, y no nos vamos al carajo.
Recobramos el aliento, porque nos fortalecimos.
Bebida y comida abundantes...
Lejos del Infierno de Dante.
Alguna tentación, sí hubo. Yo me quedé mirando, con ojos de besugo. Con expresión de pescado.
Puesto a la venta. Fresco... Gordo. Maduro, adulto, fuerte y silvestre.
Un sacrificio.
Tuve que hacerlo.
Poner y quitar la mesa. Portarme bien con mis allegados.
Cuidar del bebé creador, y sonreírle. No ser primus inter pares. Reconocer el protagonismo ajeno.
He sido bueno, y no imperial. Quizá, yo sea mínimo.
Dulce tránsito.
Familia unida.
Nuestras penas difuminó, como una sombra pintada al carboncillo.
Nuevamente, nos levantamos. Nos erigimos como pilares o columnas de Roma y Carthago.
Grandes obeliscos.
Significativos.
Dos imperios.
Uno que lo consiguió, y el otro, que quiso serlo. Quizá, era tímido.
Al trabajo, y no nos vamos al carajo.
Recobramos el aliento, porque nos fortalecimos.
Bebida y comida abundantes...
Lejos del Infierno de Dante.
Alguna tentación, sí hubo. Yo me quedé mirando, con ojos de besugo. Con expresión de pescado.
Puesto a la venta. Fresco... Gordo. Maduro, adulto, fuerte y silvestre.
Un sacrificio.
Tuve que hacerlo.
Poner y quitar la mesa. Portarme bien con mis allegados.
Cuidar del bebé creador, y sonreírle. No ser primus inter pares. Reconocer el protagonismo ajeno.
He sido bueno, y no imperial. Quizá, yo sea mínimo.
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