Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Algo fuera de la piel me llama
y entre el bramido de las noches áridas
desciende el recuerdo olvidado.
Serviles las alegrías y los llantos
me atavían de razones algo dulces, algo agrias.
- Las disyuntivas viajan como anhelos-
Y yo, sólo nebulosa blanca
Los aromas que rascan mi provenir
aletean sobre la canela y la sal.
¡Soy búsqueda nunca estática!
Retórica y amante sin temores.
¡Única entre los únicos!
Obediente al llamado del viento.
- Atendiendo a ese grito sin voz
¿Qué será , que me niego a detener el alma?
¡La dejó que fría me abandone Y yo
Me alejo junto con ella
Abrazada a la noche árida; al recuerdo
a la canela y al gozo; al dúctil viento.
©
y entre el bramido de las noches áridas
desciende el recuerdo olvidado.
Serviles las alegrías y los llantos
me atavían de razones algo dulces, algo agrias.
- Las disyuntivas viajan como anhelos-
Y yo, sólo nebulosa blanca
Los aromas que rascan mi provenir
aletean sobre la canela y la sal.
¡Soy búsqueda nunca estática!
Retórica y amante sin temores.
¡Única entre los únicos!
Obediente al llamado del viento.
- Atendiendo a ese grito sin voz
¿Qué será , que me niego a detener el alma?
¡La dejó que fría me abandone Y yo
Me alejo junto con ella
Abrazada a la noche árida; al recuerdo
a la canela y al gozo; al dúctil viento.
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