pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
III
Sueña y sonríe tan inocente
un ángel que no presiente...
el acecho de bestias sin alma,
dispuestas a robarle la calma.
Sin derecho ni clemencia
un templo ha sido profanado,
un monstruo el infierno ha ganado
al destrozar la tierna inocencia.
Ángel dulce, lágrimas amargas
¡niña! ya no te sientes princesa,
te señalan infames lenguas largas
culpable te sientes de tal bajeza.
Tu herida te roba los sueños
la maldad te dejó sin sonrisas,
este mundo no es para pequeños
de almas cálidas y sin malicias.
Última edición: