En los rincones de la existencia
en los lienzos vacíos de la inspiración
en dónde nace una flor
con pétalos grises y negros
al diseminar sus esporas
gana terreno
tiñe de rojo al cielo
el bosque entero
envenena a las otras flores
y la tierra;
los poderes se contraponen
manteniendo un frágil equilibrio
cuervos contra mariposas,
hadas contra luciérnagas
todos quieren gobernar el bosque
tomar los últimos rayos de sol
cuando arriba el ocaso
y las sombras se desfiguran, se desvanecen,
hasta hacerse solo una en el túnel de la noche.
¿Qué se puede hacer con tantos sueños,
donde éramos felices los dos?
La soledad siempre me ha acompañado
cuando te amé, celosa me quitó lo que quería,
dejando un charco de sangre
una pena que llegaba a su destino;
una bala traspasa el vidrio hasta astillarlo
rompiendo al viento, silbando,
no pide permiso para hacer lo que hace
y no se arrepiente por el mal que te ha hecho;
cuando se lucha contra los demonios
se aprende a reconocer los ángeles
nunca lo vi con tanta claridad
la verdadera verdad
hay historias sin finales felices
historias sacadas de la propia vida,
préstame tus ojos
para verlas de manera distinta;
no me averguenza ser lo que soy
sentir lo que siento,
estoy buscando otro cuello
al que apretar
enciérrame antes de que cause más daño
y pueda encontrar una excusa
para tomarte a la fuerza,
quebrar tu fragilidad
y vaciar el polen de mi dolor
en ti.
en los lienzos vacíos de la inspiración
en dónde nace una flor
con pétalos grises y negros
al diseminar sus esporas
gana terreno
tiñe de rojo al cielo
el bosque entero
envenena a las otras flores
y la tierra;
los poderes se contraponen
manteniendo un frágil equilibrio
cuervos contra mariposas,
hadas contra luciérnagas
todos quieren gobernar el bosque
tomar los últimos rayos de sol
cuando arriba el ocaso
y las sombras se desfiguran, se desvanecen,
hasta hacerse solo una en el túnel de la noche.
¿Qué se puede hacer con tantos sueños,
donde éramos felices los dos?
La soledad siempre me ha acompañado
cuando te amé, celosa me quitó lo que quería,
dejando un charco de sangre
una pena que llegaba a su destino;
una bala traspasa el vidrio hasta astillarlo
rompiendo al viento, silbando,
no pide permiso para hacer lo que hace
y no se arrepiente por el mal que te ha hecho;
cuando se lucha contra los demonios
se aprende a reconocer los ángeles
nunca lo vi con tanta claridad
la verdadera verdad
hay historias sin finales felices
historias sacadas de la propia vida,
préstame tus ojos
para verlas de manera distinta;
no me averguenza ser lo que soy
sentir lo que siento,
estoy buscando otro cuello
al que apretar
enciérrame antes de que cause más daño
y pueda encontrar una excusa
para tomarte a la fuerza,
quebrar tu fragilidad
y vaciar el polen de mi dolor
en ti.