Eban Fems Cid
Poeta fiel al portal
Piedra soy, rugosa
y sin vida propia;
pero si un niño me toma,
puedo ser grandiosa.
Un día, una niña
conmigo talló
una blanca casota
de anchas ventanas.
En ella puso
reinas y hadas
y de tanta alegría
me sentí enamorada.
Pero la niña creció
y perdí mis ventanas;
una fractura gané,
volví a ser rodada.
Muchos caminantes
en mí descansan,
algunos conmigo
se defienden y arman.
Pero estoy cansada
de tantas pedradas
¿En quién descansa
esta piedra cansada?
y sin vida propia;
pero si un niño me toma,
puedo ser grandiosa.
Un día, una niña
conmigo talló
una blanca casota
de anchas ventanas.
En ella puso
reinas y hadas
y de tanta alegría
me sentí enamorada.
Pero la niña creció
y perdí mis ventanas;
una fractura gané,
volví a ser rodada.
Muchos caminantes
en mí descansan,
algunos conmigo
se defienden y arman.
Pero estoy cansada
de tantas pedradas
¿En quién descansa
esta piedra cansada?
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