Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Callada te miro y retozo en tu abrazo.
- Dulce poeta -
Mías son las rutas de tus ojos
y la magia diseminadora
en la que escurren tus anhelos profanos.
Callada te miro y desde lejos
en el pedestal que mi pie toca
- Eternamente -
Yace fría mi alma y mi hastío
sola Extasiada.
Sin movimiento, sin logros, sin paz.
Tus manos llegan a rozar
mi vestido de mármol y granito.
Y el fuego libido enternece ávidamente
el clamor y parece derretirme a lava.
- Sólo eso parece -.
Bajo el yugo de tu verso soy cautiva
¡Deseosa, abrazo la vida!
Aunque la piedra no goza, ni palpita
me vuelvo motivo de flores, de hierba fresca
y de tus cantos, protagonista.
De marfil y granito es mi frente
y mi mano inherte ¡Poeta!
Te pertenece
Y aunque estatua de brillantez intacta.
¡Me das movimiento generoso!
Besas mi labio, tocas mi entrecejo
¡Granito soy y seré siempre!
Pero tú, con tu metáfora lúdica y ardiente
me haces mujer y estrella
Me haces amante y olvido ser piedra
©
- Dulce poeta -
Mías son las rutas de tus ojos
y la magia diseminadora
en la que escurren tus anhelos profanos.
Callada te miro y desde lejos
en el pedestal que mi pie toca
- Eternamente -
Yace fría mi alma y mi hastío
sola Extasiada.
Sin movimiento, sin logros, sin paz.
Tus manos llegan a rozar
mi vestido de mármol y granito.
Y el fuego libido enternece ávidamente
el clamor y parece derretirme a lava.
- Sólo eso parece -.
Bajo el yugo de tu verso soy cautiva
¡Deseosa, abrazo la vida!
Aunque la piedra no goza, ni palpita
me vuelvo motivo de flores, de hierba fresca
y de tus cantos, protagonista.
De marfil y granito es mi frente
y mi mano inherte ¡Poeta!
Te pertenece
Y aunque estatua de brillantez intacta.
¡Me das movimiento generoso!
Besas mi labio, tocas mi entrecejo
¡Granito soy y seré siempre!
Pero tú, con tu metáfora lúdica y ardiente
me haces mujer y estrella
Me haces amante y olvido ser piedra
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