Tamar
Poeta adicto al portal
Entro y salgo,
y a veces duro un poco más de lo que debería;
pero se me quitan las ganas de escribir,
y se repite la vigilia.
Te me vuelves desconocido y perfecto en un abrazo,
y te vuelvo a empujar lejos,
y me vuelvo a sentar junto al diablo, hablando.
El vuelve a cerrar el libro.
Desde acá arriba, es peligroso.
Cerrar los ojos lo hace más divertido,
pero al tambalearme, dar el primer paso,
desaparezco.
Con las lágrimas tan cerca,
tan engañosas, sin llegar suficientemente lejos.
También perdí el derecho de llorar
sin la ayuda del piano y una vela;
empiezo a sacar cuentas,
para nada, nunca encajas.
Pierdo mi música, mi esperanza.
Sigo perdiendo mis cosas
Pierdo mi casa, y el derecho de un lugar para llorar,
pierdo mi familia,
luego de la puerta para mi solo hay esquinas.
Pierdo la estrategia de sonreír aunque no quiera,
y me pierdo al no ver tampoco tu sonrisa sincera,
aunque haya sido mi culpa.
Solo espero que llegue un día,
y que bajo los mismos párpados,
en tu mirada, en la mía,
encontremos más que un lago.
Me pierdo,
porque no soy la de antes,
y me cansé de buscarme.
y a veces duro un poco más de lo que debería;
pero se me quitan las ganas de escribir,
y se repite la vigilia.
Te me vuelves desconocido y perfecto en un abrazo,
y te vuelvo a empujar lejos,
y me vuelvo a sentar junto al diablo, hablando.
El vuelve a cerrar el libro.
Desde acá arriba, es peligroso.
Cerrar los ojos lo hace más divertido,
pero al tambalearme, dar el primer paso,
desaparezco.
Con las lágrimas tan cerca,
tan engañosas, sin llegar suficientemente lejos.
También perdí el derecho de llorar
sin la ayuda del piano y una vela;
empiezo a sacar cuentas,
para nada, nunca encajas.
Pierdo mi música, mi esperanza.
Sigo perdiendo mis cosas
Pierdo mi casa, y el derecho de un lugar para llorar,
pierdo mi familia,
luego de la puerta para mi solo hay esquinas.
Pierdo la estrategia de sonreír aunque no quiera,
y me pierdo al no ver tampoco tu sonrisa sincera,
aunque haya sido mi culpa.
Solo espero que llegue un día,
y que bajo los mismos párpados,
en tu mirada, en la mía,
encontremos más que un lago.
Me pierdo,
porque no soy la de antes,
y me cansé de buscarme.
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