Obscurial
Poeta recién llegado
La gélida brisa eriza la dermis de la tundra al alba. El aullar de una loba en lo alto de un precipicio de piedra advierte a todos que silencioso como el vahó condensado en la niebla gélida resurgirá la bestia en su guerra.
El silencio precede a los disparos, balas de piedra arrojadas por hombres feroces que están cazando bisontes en la pared de una cueva abandonada y húmeda donde una gotera milenaria al borde de una estalactita suena a la par que el respirar de la corriente que debió recorrer la espina dorsal del animal al oír pronunciar su nombre.

El silencio precede a los disparos, balas de piedra arrojadas por hombres feroces que están cazando bisontes en la pared de una cueva abandonada y húmeda donde una gotera milenaria al borde de una estalactita suena a la par que el respirar de la corriente que debió recorrer la espina dorsal del animal al oír pronunciar su nombre.
