Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Me he propuesto estudiar medicina,
la literatura no es lo mío.
Ello ya lo sabía desde hace mucho tiempo.
En cuanto aprendí a pensar como ustedes, algo urdía en mi cabeza.
Sonar a todos los poemas que he leído -me refiero a los aquí presentes-.
Igual, exactamente igual, las palabras que se plasmen.
Me retiro, cuelgo la pluma.
Vamos, que entrar al trapo no es lo mío.
Y, cómo no, no busco palabras ni signos, ni señales.
Trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar, mi última justificación.
Me temo que ustedes no conocen la suya.
"Me he propuesto estudiar medicina,
otra forma de cambiar el mundo.
Atenderé a todos mis pacientes de una sola tacada
-No conozco a ninguno que se salve por sí mismo-."
"Yo nunca pido ayuda,
recetaré mi droga por doquier."
"Me guardo mis razones,
ya pueden empezar a pedir cita."
"Está claro que dios es un cero a la izquierda.
Me he propuesto estudiar medicina.
Usaré bata blanca, llevaré mi plaquita.
Me especializaré en psiquiatría, por si no lo intuían."
"Les tenderé la mano cuando acudan a mí.
No conozco ningún expediente X.
Eso quiere decir que nadie puede escapar de su locura."
"¿Acaso pensaban que no estaban ni seguirán siendo engañados?"
Eso es tan evidente, tan sumamente cristalino, tan claro y en botella, tan que cae de cajón,
como cuando yo decía que era dios."
"Escondo lo que no quieren ver, me amoldo,
ello no quiere decir que no existan dichas visiones."
"Me he propuesto estudiar medicina,
no tengo escapatoria de la ciencia,
quiero socorrerles a todos."