BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siglos de bronquitis,
de asma psicológica,
de miasmas ecológicas,
de placeres esmirriados.
Siglos de mancebas,
de amebas silenciosas,
de costumbres hediondas,
de persianas ocluidas.
Siglos de vertidos,
de repelentes ex convictos,
de matemáticos heridos,
de chavaletes energúmenos.
Siglos de lunáticos,
de ejemplos ejemplares,
de manteca en los hostales,
de botones sin hogares.
Siglos de guetos,
de negro sobre blanco,
de autismo ligero,
de cansancio sin chorizo.
Siglos de halos,
de perseguidos cantautores,
de idolátricos belcebúes,
de machos cabríos sin pantalones.
Siglos de bostezos,
de miradas recelosas,
de complejos vitamínicos,
de rosales injertados.
Siglos de manantiales,
de tóxicos recibos,
de facturas sintomáticas,
de legumbres en las fábricas.
Siglos de lechugas y tomates,
de ensaladas veraniegas,
de disfraces y máscaras,
de masajes a intervalos.
Siglos de probetas,
de tetas operadas,
de andaluces de Jaén,
de olivares expatriados.
Siglos de sepulcros,
de nazarenos compungidos,
de vestigios en la azotea,
de edificios singulares.
De micciones congeladas,
de segundos presupuestos,
de generales atrofiados,
de convulsas naricillas.
Siglo de contagios,
de sidas interpuestos,
de estallidos virulentos,
de jornadas de estraperlo.
De políticos colegiados,
de testículos hambrientos,
de hormonas pordioseras.
De células harapientas
y meadas territoriales.
©
de asma psicológica,
de miasmas ecológicas,
de placeres esmirriados.
Siglos de mancebas,
de amebas silenciosas,
de costumbres hediondas,
de persianas ocluidas.
Siglos de vertidos,
de repelentes ex convictos,
de matemáticos heridos,
de chavaletes energúmenos.
Siglos de lunáticos,
de ejemplos ejemplares,
de manteca en los hostales,
de botones sin hogares.
Siglos de guetos,
de negro sobre blanco,
de autismo ligero,
de cansancio sin chorizo.
Siglos de halos,
de perseguidos cantautores,
de idolátricos belcebúes,
de machos cabríos sin pantalones.
Siglos de bostezos,
de miradas recelosas,
de complejos vitamínicos,
de rosales injertados.
Siglos de manantiales,
de tóxicos recibos,
de facturas sintomáticas,
de legumbres en las fábricas.
Siglos de lechugas y tomates,
de ensaladas veraniegas,
de disfraces y máscaras,
de masajes a intervalos.
Siglos de probetas,
de tetas operadas,
de andaluces de Jaén,
de olivares expatriados.
Siglos de sepulcros,
de nazarenos compungidos,
de vestigios en la azotea,
de edificios singulares.
De micciones congeladas,
de segundos presupuestos,
de generales atrofiados,
de convulsas naricillas.
Siglo de contagios,
de sidas interpuestos,
de estallidos virulentos,
de jornadas de estraperlo.
De políticos colegiados,
de testículos hambrientos,
de hormonas pordioseras.
De células harapientas
y meadas territoriales.
©