Andres Zuñiga
Poeta fiel al portal
Te bebiste de un trago la simiente
blancura espesa y germinal
gestada en latidos tan ardientes
como el mismo pecado original.
Entonces desmayé convaleciente
tras convulsiva hecatombe matinal
que descolgó a Febo del saliente
para fundirlo en hoguera infernal.
El día comenzó plácidamente,
ya en sosiego el huracán hormonal,
sonrientes nos mezclamos con la gente
en rutinario trajín de trabajar