Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
¡Oh Cupido! Te pido que seas indulgente, tu bondad es infinita, tu amor es excesivo, vuelve tu mirada a los dolientes, toca el corazón de mi amada, aunque alejados de ti estemos, dadnos el néctar del amor eterno, pues no hay peor castigo que el morir en el desierto con la sed de enamorado.