versus
Poeta recién llegado
PLEGARIAS DE HUMO
En vano afán la noche me silencia
el dorso de una mano ante un delirio;
desteje la maraña de mi sino,
los arduos corredores de mi vida.
La razónduerme aquí, inabarcable,
el sueño que la frunce, que la evita;
presencia de tiniebla entorno sume
el blanco y puro azar que todo vela.
Maduro labio un último aleteo
sobre la carne escribe que reposa
sus rectas escrituras, sus renglones.
Paralelos los ecos de mis días,
nada opone su tersa indiferencia
a mis ojos que escuchan en la sombra.
Mis plegarias de humo ascienden altas
vacilante en las sombras que palpitan;
siento del corazón salir un soplo
ardiente, terso en vueltas hacia arriba.
Esta vela se apaga sin preguntas
amarilla en las bóvedas y votos;
las sendas del camino no se acaban
en chispa de un instante frente a un muro.
¿ Es sombra mi presencia donde habita,
incienso de plegarias y de símbolos,
la puerta en cruz del vértigo que somos?
Soy uno en mí; vacilo. Cuento estrellas,
y aspiro: dejo en vuelo el alma toda.