¡Pobre cabrero!
En la mañana gélida,
junto al río transparente,
llora el cabrero su pérdida
mientras el sol, corona el naciente.
No halla consuelo su llanto
¿Por qué llora desconsolado?
¿Qué gran quebranto,
dejó su corazón magullado?
¡Pobre cabrero,
su amor, le ha abandonado
dejándole desamparado
y sin heredero!
*
¿Qué pudo hablarle la noche,
si por el día,
profería que me quería?
¡Mentira! - dijo con reproche
¿Por qué me lo decía?
Yo, que me levanto todo el año
antes de que el gallo cante,
llevo a pastar al rebaño,
en la huerta doblego el alma
mientras duermes plácida en la cama
y hoy, me encuentro con tu desplante.
Me hablabas de la ciudad,
de ti,
del pueblo
y no te creí.
*
(Llora y llora el cabrero,
ya no le dice "Te quiero")
*
Ahora va solo al prado,
y al río y vuelve solo
dejando su rebaño pastando.
A su lento,
lento paso,
el astro amarillento,
va anunciando el ocaso.
Llega el cielo enlutando,
la brisa, mece el follaje
y entre ramajes,
sigue el infeliz llorando.
*
(Llora y llora el cabrero,
ya no le dice "Te quiero")
Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
21/11/2014