pablo barattini
Poeta asiduo al portal
¡Qué desgano!, ¡qué flojera!
¡qué desánimo y pereza!
¡qué flaqueza!, ¡qué abandono!,
¡qué falta de interés!.
No me mueve la codicia,
los amores ni las risas,
los aplausos ni las misas,
ni los besos que me das.
Estoy cansado, aburrido,
fatigado y agotado,
harto y fastidiado
del oficio de vivir.
Ya no encuentro el incentivo
atracrivo ni aliciente,
hoy se cruza por mi mente
esta idea recurrente
de pensar en bien morir.
¿Qué pasó con esos sueños,
con el ímpetu, el empeño,
el arrebato y la pasión?
Hoy me queda solamente
la nostalgia, la tristeza,
y esta pena que de vieja
ya no siente el corazón.
¡qué desánimo y pereza!
¡qué flaqueza!, ¡qué abandono!,
¡qué falta de interés!.
No me mueve la codicia,
los amores ni las risas,
los aplausos ni las misas,
ni los besos que me das.
Estoy cansado, aburrido,
fatigado y agotado,
harto y fastidiado
del oficio de vivir.
Ya no encuentro el incentivo
atracrivo ni aliciente,
hoy se cruza por mi mente
esta idea recurrente
de pensar en bien morir.
¿Qué pasó con esos sueños,
con el ímpetu, el empeño,
el arrebato y la pasión?
Hoy me queda solamente
la nostalgia, la tristeza,
y esta pena que de vieja
ya no siente el corazón.