yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con su poco a poco y su copa a copa,
su making the love en la cocina
y su disfraz decadente de asesina;
clava en clave su tacón aquí en mi pecho,
muñeca limitada con despecho,
absurda como un diablo arrepentido;
persiste en lo necio de su tacto
y en lo convincente de sus piernas aceitadas
como bisagras que conducen al infierno.
Morena como un sueño de verano,
con su copa a copa y su poca ropa
destila veneno de su boca
mientras viste de miradas licenciosas
el ancho de sus formas venturosas
y se adentra persistente en las pupilas
de los que copa a copa se deleitan
en lo poco de su ropa y el poco a poco de su andar.
Boca a boca es un incendio
que allana el camino para el cuerpo a cuerpo,
donde lo poco de su ropa
y el efecto de una copa
astillan los intentos de cordura.
un mapamundi tatuado por su pecho
corrige los excesos de locura
y el derecho
a beber cicuta en su saliva
compensa el hollín de su desdén.
Poco a poco y copa a copa
la capa de su pelo avinagrado
capa los intentos de amor esmerilado,
condesa que condensa los calores
de los veranos ardientes de Acapulco
en el sendero de su cuello,
serpentario,
moderna Eva que en patines
promociona manzanas del deseo.
Con su poco a poco
Y su copa a copa
su making the love en la cocina
y su disfraz decadente de asesina;
clava en clave su tacón aquí en mi pecho,
muñeca limitada con despecho,
absurda como un diablo arrepentido;
persiste en lo necio de su tacto
y en lo convincente de sus piernas aceitadas
como bisagras que conducen al infierno.
Morena como un sueño de verano,
con su copa a copa y su poca ropa
destila veneno de su boca
mientras viste de miradas licenciosas
el ancho de sus formas venturosas
y se adentra persistente en las pupilas
de los que copa a copa se deleitan
en lo poco de su ropa y el poco a poco de su andar.
Boca a boca es un incendio
que allana el camino para el cuerpo a cuerpo,
donde lo poco de su ropa
y el efecto de una copa
astillan los intentos de cordura.
un mapamundi tatuado por su pecho
corrige los excesos de locura
y el derecho
a beber cicuta en su saliva
compensa el hollín de su desdén.
Poco a poco y copa a copa
la capa de su pelo avinagrado
capa los intentos de amor esmerilado,
condesa que condensa los calores
de los veranos ardientes de Acapulco
en el sendero de su cuello,
serpentario,
moderna Eva que en patines
promociona manzanas del deseo.
Con su poco a poco
Y su copa a copa